Capitanes de Arecibo | Baloncesto

Concierto en medio de la derrota…

“Bailar es alcanzar una palabra que no existe. Cantar una canción de mil generaciones. Sentir el significado de un momento”.  Beth Jones, pastora y escritora.

No hay que ser experto ni hacer pruebas científicas para llegar a una conclusión. Bien decía el cantante azteca: “Lo que se ve no se pregunta”. Las Capitanas Dancers son las mejores bailarinas del BSN y punto. Las demás son las demás; escrito con firmeza y respeto.

Presencia, elegancia, dominio, coordinación, control del cuerpo y clase. Capitanas Dancers son un equilibrio delicado entre la perfección y la belleza.

Jóvenes bajo el mando de Darla Delgado y su esposo Esteban Hernández de Dance Up Studio, qué tras gotas de sudor, horas de entrenamiento, fuerza de voluntad, afán de superación y facultades, dan vida a un concepto e idea mediante ritmo, cadencia y expresión corporal.

Nelson Reyes Faría / Capitanes de Arecibo La maestra de baile Darla Delgado y la singular Zilca Rebeca Vega se combinaron para llevar junto a las Capitanas Dancer un mensaje sobre la fibromialgia. “Sí se puede”.

Son la mejores y lo reitero. No pueden pasar inadvertidas. Cuando este grupo de bellas “niñas mujeres” hace su entrada al tabloncillo del Coliseo Manuel Iguina Reyes de Arecibo dominan el todo del escenario. Un rectángulo de básquetbol convertido en plataforma de danza; sutil, refinado y de realeza.

Con una técnica depurada y la lógica construcción entre música y métrica, las Capitanas Dancers bailan con magia, estilo, personalidad, más una tenue sensualidad; de buen gusto. La espontánea sonrisa en sus rostros, la delicadeza en el caminar, la entrega y pasión de su desempeño apela a la gracia del aplauso, al elogio de sus actuaciones.

Y anoche, en medio de una derrota apabullante ante los Piratas, las Capitanas Dancers fueron el oasis en medio del desierto. Agua refrescante para la sed de triunfo que nunca encontró el Campeón del BSN.

Nelson Reyes Faría / Capitanes de Arecibo Darla junto a ‘El Capitán’ y Zilca en plena acción durante el refrescante momento de anoche.

Ese refrigerio de contorsiones delicados por estas frágiles damiselas se convirtió en la nota de gala durante la álgida y desconcertada Casa de Petaca. En cada tiempo solicitado, a la mitad y durante el transcurso del juego, ellas regalaron el consuelo y la alegría dentro del inesperado resultado contra el Pirata vecino.

Y para más, en su aporte rutinario, se combinaron con Zilca Rebeca Vega, la dama del ¡Qué qué! y ¡Voy a los míos! para encarnar que se posible triunfar en medio de la enfermedad de la fibromialgia. Las fotos resumen lo acontecido.

Zilca es paciente de esa condición y quiso llevar el mensaje a través del baile para significar, que pese a la molestia y aflicción, ésta se puede combatir y vencer aunque no haya cura para ello.

La fibromialgia es una afección donde la persona tiene dolor prolongado que se propaga por todo el cuerpo. El dolor casi siempre está relacionado con fatiga, problemas de sueño, dolores de cabeza, depresión y ansiedad.

Nelson Reyes Faría / Capitanes de Arecibo Capitanas Dancers son jóvenes estudiantes que convierten su pasión y sueños en bailes.

Las personas con fibromialgia también pueden tener sensibilidad en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos. Zilca es ejemplo para muchos a través de su portal de Facebook: Ganándole la carrera a la fibromialgia.

Las Capitanas Dancers, figuras centrales del espectáculo y entretejidas ocasionalmente por El Capitán, se convirtieron en artistas de reparto para la singular presentación de Zilca y la jefa Darla, quien hizo válido El porqué de su pedigrí y garbo. Fue el toque especial en una noche de desvelo eventual para un equipo amarillo carente de armonía y precisión, contrario a las “niñas-jóvenes-danzantes”… 

Nelson Reyes Faría / Capitanes de Arecibo En foto de archivo, las Capitanas Dancers demuestran su clase y sobrada calidad.

Martha Graham, coreógrafa ya fallecida dijo: “El baile es una canción del cuerpo. Ya sea de alegría o dolor”. Y ayer a la conclusión del primer segmento, la Isadora Duncan del entrenador Iván Nieves lo simbolizó en cuerpo y alma. ¡Muy bien Zilca!

A las Capitanas Dancers y la maestra Darla, gracias por esa simpatía, chispa y compás para convertir al Coliseo de Arecibo en luz, gala y concierto en medio de la oscuridad de la derrota…